Es obligatorio divertirse

En el día internacional de la diversión en el trabajo, y cada día, según la Sociedad Española de Neurología es indispensable divertirse para mantener el cerebro activo y cuidado, y por lo tanto pensar más y mejor.

El cerebro nos acompaña toda la vida y, sin duda, es uno de los órganos más importantes para sobrevivir.

Pasamos más de un tercio de nuestras vidas trabajando. Divertirse en el trabajo debería ser una obligación.

Los niños sonríen una media de 200 veces al día, mientras los adultos lo hacemos tan solo 20 veces.

Y es que pasarlo bien mientras trabajamos tiene ventajas evidentes:

  • aumenta la productividad, la creatividad y la motivación
  • una empresa que promueva de forma frecuente la diversión tiene mayor probabilidad de atraer y retener el talento
  • cuando reímos, nuestro cuerpo segrega endorfinas, lo cual tiene un efecto analgésico sobre el organismo
  • al reír ejercitamos un montón de músculos del organismo. El movimiento siempre es positivo

Un minuto de enfado debilita tu sistema inmune durante 5 horas.
Un minuto de risa fortalece tu sistema inmune durante 24 horas.

Pero la diversión forma parte de la vida. Como la seriedad, el rigor y el orden.

Nos ocupamos de lograr objetivos, de marcar planes de acción, de evaluar el desempeño pero… ¿nos ocupamos de la diversión en la empresa?

¿Tenemos en cuenta que las empresas las forman personas y que las personas necesitan también divertirse? ¿A estas alturas aún no sabemos diferenciar entre responsabilidad y diversión?

La neurociencia ha demostrado que aprendemos mucho más cuando nos emocionamos; cuando jugamos. Nuestro hipocampo (el órgano que se relaciona primordialmente con la memoria) queda mayormente impactado cuando se emociona.

Merece la pena evaluar de qué forma podemos implementar medidas de diversión en la empresa. El mismo trabajo puede ser divertido.

Nosotras nos divertimos trabajando. De hecho, únicamente trabajamos si nuestros proyectos nos resultan divertidos y estimulantes. Y reímos cada día, y mucho. A veces hasta lloramos de la risa juntas. Y no paramos de trabajar y tener éxito.

Como cuando hablamos siempre de la actividad física: si no es algo que te «chifle», que te distraiga, te divierta y te encante; se va a convertir en una obligación más, y no vas a volver.

Así que si, divertirse trabajando es posible. Divertirse es muy serio, debería ser una cláusula en el contrato de trabajo.

¡Feliz día, cada día, sea o no sea el día de la felicidad!

Escrito por Natalia Pomar y Neus Elcacho

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